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Casa Cris Oldtown

Con vistas al Castillo de la Yedra y a escasos 50m. del balcón de Zabaleta disfrutará de la mayor desconexion y tranquilidad en pleno casco antiguo de Cazorla, puerta del espacio natural protegido más grande de España.

Casa Cris Riverside

En las faldas del Castillo de la Yedra, junto a las Ruinas de Santa María, podrás disfrutar del sol, del Río Cerezuelo y el cielo estrellado en pleno casco histórico de Cazorla, puerta del espacio natural protegido más grande de España

Y ahí estaba, en lo alto de, mirando a...sin más.

Parece poco y sin embargo quien se sentía poca cosa era yo. He ahí la magia de otear.

Es imprescindible en la vida salir del valle, dejar atrás cada bocanada de esfuerzo subiendo la cuesta, soltar el lastre de nuestra mente a cada paso y sentir como el esfuerzo abre nuestros pulmones.

Es aquí donde comienzan las incongruencias. El aire es frío e incluso duele por dentro, pero el sol aprieta e incluso quema por fuera. La mente calla no hay nada en que pensar, pero el corazón late tan fuerte que incluso llega a nuestros oídos. Lo innecesario va quedando en el camino, lo imprescindible va teniendo más relevancia de la que éramos conscientes.

Es en ese punto donde los ruidos, sonidos confusos que nos absorben cada día, desaparecen descubriéndonos antiguas y eternas melodías. El ritmo de nuestro caminar se acompasa al fin con nuestra respiración y nuestro latir.

Y justo en mitad de la cuesta, ya no hay prisa, ni pausa. El sendero es tan eterno hacia arriba como hacia abajo y el final, se halla igual de escondido como el principio.

Pero aún nos sentimos poderosos, indestructibles, quizás por el ahínco que ponemos en el reto.

La clave está arriba, cuando creyendo que hemos cumplido nuestro objetivo, pensando que hemos llegado a un final, descubrimos la magnitud que se nos abre ante nuestros ojos.

Sentimos que ha merecido la pena aún sin terminar de entender nada. No hay final, sino infinitud. Ninguno de nuestros sentidos es capaz de abarcar algo tan inconmensurable y es ahí cuando sabemos que formamos parte de un todo. La tenacidad puesta en el camino nos ha llevado a una eternidad y se nos abren incontables opciones ante nuestros ojos.

Y así fue como conmovida ante tanto, supe que era hora de comenzar el camino de vuelta. Un pie tras otro, me sumergían de nuevo en el valle de mi presente, con la diferencia dibujada en una sonrisa en mi rostro sintiéntome afortunada por haber contemplado cuánto hay ahí fuera.

¿Volveré? Probablemente no, pero cada valle tiene sus cimas... y me gusta caminar.

Aún brillamos en esta densa oscuridad que parece envolvernos.

A pesar de la extrañeza de estos tiempos que corren siempre seguirá habiendo una luz en cada uno de nosotros.

Como pequeñas luciérnagas en peligro de extinción seguimos iluminando los caminos, los hogares y las miradas cotidianas que se achican mostrando como nunca nuestra sonrisa a través de nuestros ojos.

Sabemos que no es tiempo de moverse demasiado,... pero pensad en las estrellas, ellas, sin salirse nunca de sus órbitas, siempre han sido capaces de iluminarnos el camino.

Quizás esa sea la clave en estos tiempos que vivimos.

Quizás debamos ser ahora las estrellas polares de nuestros seres queridos, de nuestros vecinos y vecinas, de nuestros compañeros y compañeras de vida.

Es hora de orbitar en nuestro entorno, de mantener la luz del camino, porque el camino seguirá ahí, listo para ser recorrido.

...y de igual manera, nosotros aquí seguiremos, listos para mostraros las maravillas de nuestro pequeño rincón.

Suerte en este gran viaje.

Considerado fiel guardián en cementerios y árbol de bienvenida, todo cobra sentido para nuestra imaginación y para nuestra mente si descubrimos su historia.

Cuenta Ovidio en su Metamorfosis que Cipariso, el joven más hermoso de la Isla de Kea, era un fiel amigo de un bello Ciervo que las ninfas tenían por sagrado.

El animal vivía tranquilo y feliz acostumbrado a que ningún ser le hiciese daño alguno. Su imponente cornamenta brillaba como si de oro se tratase bajo la luz del sol y apaciblemente se dejaba acariciar por aquel que quisiera mostrarle algo de cariño.

Cipariso y el Ciervo entablaron una entrañable relación de amistad, convirtiéndose el muchacho en un fiel acompañante del Ciervo en sus paseos, ayudándole a buscar los mejores manantiales para beber y los más ricos pastos para comer.

Cuenta Ovidio que un día que Cipariso había salido a cazar con el dios Febo (Apolo), del cual era amante, el Ciervo se tumbó a descansar entre los pastos.

El muchacho, ducho con la jabalina, al divisar un bulto entre el matorral, no lo dudo un instante y acertó en su presa en el primer lanzamiento.

Al ir a ver su triunfo su alma quedó rota al comprobar que a quien había herido de muerte era a su fiel compañero el Ciervo.

Entre lágrimas, desconsolado por la pena, arrodillado sobre el cuerpo del animal, sin encontrarle sentido a seguir viviendo, Cipariso le rogó a los dioses poder guardarle luto para toda la eternidad.

Apolo, aún sabiendo que perdería a un buen amigo, dio consuelo a Cipariso convirtiéndole en un imponente y bello árbol, el Ciprés, que hasta día de hoy sigue velando y dando la bienvenida a las alma de los que ya no están.

En la actualidad se sabe que el Ciprés tiene un raíz pivotante ( raíz central principal) que le permite ser plantado a poca distancia entre sí y entre objetos, lo evita que sus raíces levanten los nichos así como le permite ser plantado a modo de valla en caseríos, caminos de acceso...

Con la llegada del Otoño y acentuado por las primeras lluvias, los Ciervos, magestuosos en su caminar, comienzan un batalla por proteger su territorio y su harén.

Mediante su bramido, gutural y profundo capaz de retumbar en todo el valle, hacen apogeo de su fortaleza y su bravura intimidando a todo aquel contrincante que ose entrar en su territorio o apropiarse de algunas de sus hembras.

Este proceso provoca una selección natural en la especie permitiendo sobrevivir a los más potentes. Durante este tiempo, los machos, dotados de potentes cuernas y llegando a pesar los 160kg, se vuelven irascibles y agresivos ya que hormonalmente tienen un único objetivo, ganar.

Su nivel de estrés es tan alto que llegan a acabar exhaustos llegando a perder un volumen significativo de su peso.

Recuerda, si quieres disfrutar de este espectáculo de la naturaleza, pasa lo más desapercibido posible. Evita reclamos sonoros ya que pueden alterar su ciclo. Mantente visible por las pistas y senderos permitiendo así que sean ellos quienes te eviten y no te pillen por sorpresa.

Y lo más importante, ten cuidado por la carretera, sobre todo al atardecer.

Tanto las hembras ( en plena ovulación), como los machos ( en pleno celo) están más despistados que nunca.

No le temas a las lluvias de Otoño o al frío y ven a disfrutar de uno de los espectáculos sonoros más bellos de la naturaleza.

https://youtu.be/AgKetOFDilA

Os dejamos un artículo genial sobre Cazorla y su Sierra, lugares de interés, historia, senderos...y todo lo que necesitáis saber si estáis planificando vuestra escapada😉

https://www.arteynatura.com/2020/05/escapada-la-sierra-de-cazorla.html?m=1

Este Otoño no dudes en venir a visitarnos 💚

Lo que encuentro aquí, se puede encontrar en muchos rincones del mundo, pero es de este pequeño y sinuoso sendero del que quiero escribir.

Y digo escribir porque desde su inicio se pierde la cobertura, por lo que no hay mejor excusa para salir un rato sin móvil y por ende, sin cámara.

Desde su angosta entrada nuestros pensamientos y preocupaciones quedan atrás, nuestra mente se ve obligada a concentrarse en no tropezar. Pese a estar acondicionado con barandillas la inestabilidad del sendero nos lleva, acompañado de nuestro frenético ritmo de vida, a mirar al suelo esquivando piedras y pedruscos....ahí comienza su magía.

Y digo Magía porque no es hasta pasados unos minutos cuando nos decidimos a mirar a un lado, al darnos cuenta del sonido del río, lleva ritmo y compás habriéndose paso entre rocas y pozas.

Es ahí cuando inspiramos, paramos, nuestro caminar se desacelera, nuestra atención ya no se para en nuestros pies, sino en nuestras vista, intentando divisar la siguiente poza, curva, salto de agua...

Por fin, al inspirar más tranquilos, nuestro sentido del olfato se expande, huele dulce, huele rico,...huele a higueras. Nuestros ojos se alzan pensando si tendrán higos y observamos el cielo, azul entre las hojas verdes, ahí es cuando de verdad somos capaces de observar los colores de la naturaleza, su riqueza y variedad de formas...volvemos a inspirar y seguimos caminando, tranquilos y sin saber muy bien porque, más felices que antes.

Y es ahí cuando paramos, escogemos nuestro pequeño rincón, la vida acelerada quedó atrás, ahora estamos en nuestro presente y queremos disfrutarlo. Nos sentamos, mojamos los pies, o no, y descubrimos que también hay vida.

Libélulas, mariposas, ranas y hasta mosquitos captan nuestra atención.

Nuestra mente, de lo grande a pasado a lo pequeño, a lo sencillo, a lo cercano. Jugamos con un pequeño palo, observamos la arena o barro que nos rodea, tiramos una piedra al río y respiramos.

Durante un rato del día de hoy, respiramos, sentimos que formamos parte de algo más allá de nosotros mismo, y volvemos.

Salimos como entramos, pero más despacio, con un andar más erguido y con un sonrisa estúpida en el rostro que nos durará el tiempo que tardemos en olvidar lo vivido.

Os invito a conocer no este sendero, sino cualquiera que os aparezca en el camino. No hay que perder nunca la oportunidad de ser más feliz.

Son muchos los veraneantes que eligen destinos de montaña para evitar el sofocante calor buscando un clima más liviano.

Es importante tener claro que en la montaña el  clima puede variar de forma inesperada dando igual la época del año en la que nos encontremos.

Aún así, hay multitud de seres que cohabitan con nosotros durante las vacaciones cuya sensibilidad ante los cambios atmosfericos locales nos pueden servir de alarma ante posibles tormentas

A continuación os presentamos algunos de ellos:

Las Chicharras o cigarras

Las épocas de mucho calor y altas temperaturas siempre van acompañadas del estridular de las chicharras.

Si sientes que dejan de "cantar" ten presente que puede avecinarse una tormenta.

Los Grajos.

El refranero es sabio y la densidad del aire frío puede dificultar el vuelo de ciertas aves, de ahí el dicho " Cuando el Grajo vuela bajo, hace un frío del carajo"

Las Águilas

Animales de costumbres, las rapaces planean en el cielo utilizando las corrientes de aire caliente en busca de posibles presas, se las puede ver e incluso ecuhar a media mañana en un día de verano.

Cuando se avecina tormenta las águilas desaparecen en lo alto del cielo, buscan sobrevolar las tormentas y salvaguardarse volando sobre ellas durante el chaparrón, así que si dejas de escucharlas y verlas, ten claro que algo va a cambiar.

Ranas y Sapos

Como anfibios que son, disfrutan de los lugares húmedos, por lo que escucharles croar con energía fuera de charcas y horas frescas o verles aparecer durante altas temperaturas en lugares inesperados puede ponernos en alerta frente a posibles tormentas.

Detectan las vibraciones sísmicas de baja frecuencia gracias a su oído interno.

Hormigas

Sienten los cambios de presión y vuelven rápidamente al hormiguero en fila india para guarecerse de algo que para ellas puede conllevar la muerte.

Abejas

Al igual que las hormigas estos insectos se refugian rápidamente en sus colmenas en cuanto detectan cambios de humedad.

Pájaros insectívoros

Tales como el Herrerillo, Carbonero o Petirrojo, como si de una reacción en cadena se tratase, vuelan más bajo de lo normal antes de la tormenta dispuestos a aprovechar la huida de los insectos a su hogar para buscar alimento.

...y muchísimos más.

Observar la naturaleza es un gran placer y un valioso aprendizaje que puede ayudarnos a disfrutar de unas maravillosas vacaciones.

La naturaleza es sabia, mucho más de lo que creemos saber, no la subestimes😉

Junto con Pirineos y Picos de Europa, la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas es el hogar de estas magníficas aves.

Su nombre deriva de su curiosa alimentación, el Tuétano, que se encuentra en el interior de los huesos. Por ello, cuando éstos tienen un tamaño excesivamente grande para su ingesta, toman el vuelo lanzándolo desde lo alto para que se rompan y así poder comerlos con mayor facilidad.

Aunque hace uso de la corrientes de aire y pasa más tiempo en vuelo que la mayoría de buitres, no depende de ellas. Territorial y agresiva es capaz de maniobrar en el aire para robar o atacar a quien ose entrar en su territorio, de ahí la semejanza no solo con los buitres, sino también con las águilas.

Esta especie no vive en grandes grupos y una sola pareja puede disponer de varios nidos en riscos, salientes de roca y cuevas rotando entre ellos.

De plumaje negro al nacer, se torna el pecho blanco en la edad adulta y sus ojos, quizás la característica más llamativa pasan a ser rojos y amarillos.

Aún así, tienen costumbre de bañarse en aguas rojizas con alto contenido en hierro y caliza, por lo que si tienes la suerte de divisar alguna, que no te extrañe verle el plumaje anaranjado.

Supera en tamaño al Buitre en su edad adulta, y su cola en forma de rombo puede ayudarte a distinguirlo en el cielo si tienes la suerte de visualizar alguno.

Así que no olvides tus prismáticos cuando vengas a visitarnos.

https://www.diariojaen.es/movil/provincia/alejandra-ya-vuela-en-los-cielos-de-cazorla-EL7287116

Imagina que se avecina una gran batalla...

...que por tu seguridad, te encierran en las mazmorras de tu hogar convencidos de vencerán y volverán por ti...

...imagina el paso del tiempo allí abajo sin que nadie sepa dónde te encuentras...

Así comienza la leyenda de la Tragantía...ven y descúbrela💚

http://www.culturandalucia.com/Leyenda%20de%20La%20Tragant%C3%ADa%20escrita%20por%20Juan%20Eslava%20Gal%C3%A1n.htm